¿Qué hacer para que los niños sean limpios y ordenados?

Uno de los problemas más recurrentes en la vida familiar se produce cuando nos toca enfrentarnos a las tareas de limpieza y ordenación de la casa, especialmente cuando hay niños de por medio. En esta situación, normalmente a los padres les toca armarse de paciencia e insistir y repetir hasta la saciedad.

 

El orden y la limpieza en un hogar son aspectos fundamentales cuando tenemos niños por nuestra casa (y cuando no los tenemos, también) ya que influyen directamente en la seguridad de nuestro hogar. Por eso, es importante que todos los miembros de una familia estén implicados en estas tareas, y que los más pequeños, estén familiarizados desde edades tempranas con el tema.

 

Es una tarea difícil, pero con un par de consejos, seguro que conseguimos nuestro objetivo:

 

1.- Lo primero, aunque suene raro, es tener una casa limpia y ordenada. Los niños se fijan en todo, y del mismo modo que nosotros, son influidos por el entorno. En un entorno limpio y ordenado será mucho más sencillo que los niños también lo sean.

 

2.- Como todo aprendizaje, al principio necesitan que les acompañemos en estas tareas. Les enseñaremos los pasos necesarios, cómo debemos realizarlos y las prioridades.

 

3.- Hacer que recoger sea divertido. Si estamos jugando y pasándolo bien, no tenemos por qué cambiar de actitud y ponernos serios y aburridos para recoger. Debemos continuar la diversión, hacer las tareas con la misma actitud y de forma que no suponga un sufrimiento.

 

4.- Ser tolerantes, estamos empezando y hay que tener paciencia. No les exijamos perfección, son niños.

 

5.- Que tengan demasiados juguetes no ayuda. No es en absoluto recomendable que tengan miles de juguetes, no los valorarán ni los cuidarán. Y así, se hace imposible que les importe que se pierdan o estropeen a causa de no tenerlos ordenados. Que tengan demasiadas cosas no es bueno para la limpieza ni para el orden, pero tampoco lo es para su educación.

 

6.- Si después de la limpieza viene una actividad divertida, mejor que mejor.

 

7.- En el caso de que se nieguen, tenemos que explicarles porque lo hacemos y razonar con ellos de forma calmada. Si esto no funciona, no tenemos que enfadarnos, esperaremos a que se calme, debe saber que no habrá más actividades hasta que finalicemos nuestras tareas.

 

Como veis no es una tarea tan difícil y los beneficios que conseguiremos son enormes.

 

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