¿SABES QUÉ HAY EN TU NEVERA? NI TE LO IMAGINAS….

Consejos para limpiar correctamente la nevera

 

¿Te suena el nombre de Jacob Perkins? Quizá no, pero sin lugar a duda su aportación nos cambió la vida: fue la primera persona que, a partir de otros estudios de científicos anteriores, creó en 1835 un sistema de refrigeración por compresión de vapor. El modelo funcionaba perfectamente pero no tuvo éxito comercial. Hasta que en 1876 Carl von Liden llevó a cabo una producción industrializada de su prototipo.

 

 

Desde entonces en todas las casas hay uno o varios modelos de este electrodoméstico que de manera artificial produce frío para conservar los alimentos u otras sustancias.

 

A medida que evoluciona la tecnología, también se adapta a los frigoríficos haciendo que nuestro día a día sea más sencillo cada vez. Sabemos cómo utilizar la nevera, pero… ¿sabemos cómo limpiarla?

 

¿Por qué hacer una limpieza de la nevera?

La mayor parte de las personas se cree que se debe limpiar el interior del frigorífico cuando se cae algo dentro, pero existen algunos argumentos de peso para tomarse en serio la limpieza:

 

  • Es, después del inodoro, el lugar más contaminado de una casa.
  • Las bolsas que compramos donde se envasan y conservan los alimentos pueden estar bañadas de bacterias fecales debido a su transporte.
  • Los líquidos de los pescados y mariscos desprenden la bacteria Aeromonas hydrophila y puede entrar en contacto con las baldas o raíles de la nevera.
  • La leche, el queso fresco, las carnes, los embutidos pueden soltar la Listeria monocytogene.
  • Si llenamos mucho el frigorífico, la temperatura puede no ser la adecuada para la conservación de los alimentos que pueden desprender restos no percibidos por los usuarios.
  • Y así podríamos continuar enumerando razones que desconocíamos completamente.

 

Ahora que ya conoces la situación y has tomado conciencia, te proponemos dos tipos de limpieza que debemos realizar en nuestra nevera. Te vamos a dar las claves para que descubras el mejor proceso:

 

 La limpieza del frigorífico de mantenimiento:

 

  • No es necesario desenchufar la nevera.
  • Nunca utilices productos químicos agresivos en el interior porque además de perjudicarla, pueden generar mal olor.
  • Utiliza productos naturales. En este caso, como la limpieza es rápida para una situación puntual lo mejor es que metas en un pulverizador agua tibia y el zumo de un limón.
  • Déjalo actuar varios minutos y luego puedes pasar una bayeta con agua.

 

La limpieza de la nevera en profundidad:

 

  • Este tipo de limpieza se tiene que realizar una vez al año.
  • Es necesario desenchufar la nevera y dejar que el congelador drene toda el agua que retiene en forma de escarcha en su interior.
  • Vacía todo lo que tienes dentro tirando a la basura aquellos alimentos que no vayas a tomar en el futuro inmediato.
  • Respecto a la comida congelada, aunque cada alimento tiene su periodo máximo de congelación lo mejor es no exceder de los 6 meses. (recomendación de las autoridades internacionales)
  • Desmonta todos los accesorios para que todos los elementos como carriles, juntas y demás queden al descubierto.
  • Ten preparadas las herramientas que vas a utilizar como agua caliente, bayetas, cepillos de dientes, papel absorbente y trapos de cocina.
  • Nunca utilices productos químicos agresivos.
  • Para el interior de la nevera utiliza productos naturales como el bicarbonato de sodio diluido en agua que es desengrasante y antibacteriano o el zumo de limón pulverizado con un spray de agua.
  • Para las baldas y los cajones lo mejor es el vinagre diluido en agua tibia o el aceite de árbol de té también diluido en agua. En cualquiera de los casos, lo mejor es que lo dejes actuar unos minutos.
  • Para las juntas y gomas de las puertas puedes utilizar cualquier producto, pero aplicándolo con el cepillo para tener acceso a todos los pliegues.
  • Siempre después de la bayeta es imprescindible que seques bien todos los recovecos del frigorífico. No obstante, es recomendable que dejes la nevera abierta mientras se elimina toda la humedad durante un par de horas.
  • Aunque creas que ya has acabado, queda una parte muy importante: ¡la parte de atrás! Cuando tengas desplazada la nevera, aspira bien toda la zona e incluso, con un pincel, accede a las zonas más estrechas.
  • Por último, puede ser útil poner un ambientador natural: puedes esconder un poco de café molido en un recipiente pequeñito en una esquina o bien hacer lo mismo con un limón partido.

 

Si ya tienes todo el proceso realizado, notarás una gran diferencia y tendrás más seguridad respecto a la higiene de tus alimentos. ¡Enhorabuena!

 

Nosotros siempre estamos dispuestos a ayudarte en todo lo que necesites.

 

Velvethut

 

Dejar un comentario


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.