El Feng Shui en nuestra casa

La semana pasada os hablábamos de cómo la limpieza influye en nuestro estado de ánimo, pero no es el único factor que puede influir sobre nosotros. En el universo, encontramos materia y energía, que influyen directamente sobre todos los aspectos de nuestra vida. Muchos de vosotros sabréis qué es el Feng Shui y qué implicaciones tiene, pero para los que no sabéis de qué diablos estamos hablando, os explicamos los conceptos básicos.

 

El Feng Shui (“viento y agua”) es un antigua corriente filosófica de origen taoísta que se basa en la ocupación armónica de los espacios, con el fin de lograr una influencia de energía positiva sobre las personas que lo ocupan.

 

Esto es, que todos los objetos y elementos de nuestro hogar tienen una posición y un orden concreto para que la energía positiva pueda influir libremente sobre nosotros. Con el objetivo de aprovechar esta energía, muchas personas amueblan y decoran su hogar de una forma en particular que ayuda a gestionar la energía permitiendo aprovechar la positiva y desechar la “menos positiva”.

 

Para saber cómo podemos distribuir el mobiliario de nuestra casa podemos ayudarnos de lo que se conoce como Bagua, una técnica o mapa que divide nuestra casa en nueve espacios, cada uno dedicado a un aspecto de nuestra vida. Estos espacios deben ser atendidos de forma diferente y cuidados con esmero, centrándonos en los aspectos que queramos mejorar o destacar de una forma especial en nuestra vida diaria.

 

¿Alguna vez habéis sentido que un viaje os ha salido mal? ¿O que habéis perdido el contacto con un amigo? ¿O que pasáis una racha en la que sólo tenéis gastos?

 

Bagua puede ayudaros a explicar algunas situaciones simplemente observando el mapa. Consta de nueve espacios que representan la riqueza o el dinero, la fama o reputación, el amor, la salud y familia, la creatividad e hijos, la cultura, la carrera profesional, la amistad y un núcleo en el punto central. Para saber qué zonas de nuestra casa corresponden a cada espacio del Bagua, tendremos dividir un plano de nuestro hogar en nueve espacios (como vemos en la imagen), colocando el lateral de cultura-carrera profesional-viajes en la parte del plano donde se encuentra la entrada principal.

 

bagua feng shui

 

Cada espacio tiene sus configuraciones ideales y “normas” para que todo fluya correctamente. Por ejemplo, no podremos poner un espejo enfrente de la entrada ya que la energía rebotará y se escapará de nuestro hogar. El cabecero de nuestra cama tendrá que estar siempre orientado al norte, y debajo de ésta (en el canapé) sólo podremos guardar objetos relacionados con la misma (mantas, sabanas, colchas…). El cuarto de baño es un lugar especialmente húmedo, por lo que debe contener elementos de madera y es imprescindible que tanto los sanitarios como los desagües estén tapados por sus tapas o tapones.

 

Lo idóneo es guardar los objetos en la habitación a la que pertenezcan o en otras con energía similar; debemos evitar, por lo tanto habitaciones “trastero” sin ningún otro uso. Y los armarios deben mantenerse ordenados y cerrados.

 

Como veis, hay un sinfín de detalles y elementos que influyen sobre nuestra energía y estado de ánimo. Por  nuestra parte… o nos ponemos a reorganizar la oficina… o hacemos como que no hemos leído este post.

 

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