Atrévete a ser optimista

 

La negatividad forma parte de nuestro día a día. Los motivos son varios, quizás es la vida cosmopolita y su estresante rutina, o quizás son todas las malas noticias con las que nos bombardean en los medios.

 

No solo eso, sino que  los optimistas están vistos con recelo.

 

Antaño, ser pesimista era un reflejo natural que nos permitía estar alerta de los depredadores y hace unos siglos el miedo al apocalipsis se inculcaba para conseguir adeptos.

 

Ahora bien, hoy en día, ¿está justificado seguir siendo pesimista? Cambiar nuestro diálogo interno puede cambiar nuestras vidas.

 

Nuestra mente influye en nuestro cuerpo, una actitud positiva reduce el riesgo de padecer diabetes u otras patologías crónicas como enfermedades del corazón. Además, no solo influye en nuestra salud, sino también en nuestro rendimiento  laboral, aumentando nuestra motivación ante los retos del día a día. En el post, Nuestro estado emocional y la limpieza, podéis ver la relación existente entre la limpieza y nuestra mente.

 

La siguiente pregunta que debemos hacernos es ¿cómo lo conseguimos?

 

Para responder, os dejamos algunos consejos para llenar tu vida de optimismo.

 

  • Sonríe. Una sonrisa es el primer paso para una actitud positiva, verás los resultados en ti y en los que te rodean.
  • Un error es un acierto. Si fallas, aprendes.
  • Prepárate para el esfuerzo. Cuando te propongas un reto, plantéate si estas dispuesto a realizar el esfuerzo necesario para conseguirlo. Sólo así estarás preparado cuándo lleguen los momentos duros.
  • No te esfuerces por el reconocimiento externo. Perseguir tus objetivos es importante, pero solo conseguirás motivación si esos retos son propios y no para intentar satisfacer a terceros. En caso contrario corres el riesgo de entrar en una dinámica negativa y en una presión innecesaria.
  • Organízate en el trabajo. Una buena organización en las tareas profesionales reducirá tu nivel de estrés. Para ello puedes utilizar listas con nivel de prioridad que te permitirán organizar tu tiempo.
  • Mantén tu hogar limpio. Después de un día duro en el trabajo, tienes muchas ganas de llegar a casa, pero llegar y no estar cómodo por el nivel de suciedad o de desorden puede tener consecuencias negativas en tu actitud y optimismo. Es fundamental tener un hogar limpio y ordenado.
  • Consigue tiempo libre para ti. Unas horas al día, y uno o dos días cada fin de semana deben ser para tu disfrute personal, para ello organiza con tiempo las tareas profesionales y del hogar.

 

Ser pesimista está de moda y aunque no estamos en un mundo perfecto, quejarse no vale para nada y sólo con una actitud positiva podremos conseguir nuestros objetivos.

 

Ponte manos a la obra y verás los resultados en el corto plazo.

 

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